La medición de la visibilidad de un anuncio por parte del usuario que visualiza el contenido en el que se muestra. Esta métrica, o alguna variante de ella, se utiliza a menudo como base para la compraventa de publicidad digital. En la práctica, una impresión de un anuncio de vídeo se produce generalmente cuando el 50 % de los píxeles del anuncio son visibles en la pantalla durante al menos dos segundos consecutivos. Este es un elemento clave, aunque no el único, del estándar desarrollado por el Media Ratings Council (MRC) como guía para definir cuándo se ha alcanzado el umbral de una impresión.