La gestión de derechos digitales (DRM) consiste en el uso de claves y certificados para autorizar la reproducción de un flujo de vídeo a un usuario o dispositivo específico a través de servicios de transmisión por IP, como OTT. DRM proporciona un mecanismo para distribuir de forma segura las claves de cifrado de contenido, especificar las reglas para el uso de dichas claves y garantizar que el descifrado y el procesamiento del contenido se realicen en un entorno seguro.